"Hi ha persones tan pobres, tan pobres, que només tenen diners"
Llegia aquesta frase en una de les meves darreres lectures i me la vaig guardar per a fer-ne una reflexió.
Avui m'ha arribat una història pel facebook que ve al fil d'aquest mateix tema i que transcric tal qual:
Una
vez, un padre de una familia acaudalada llevó a su hijo a una
excursión por el campo, con el firme propósito de que viera cuán
pobre era la gente del campo, que comprendiera el valor de las cosas
y lo afortunados que eran ellos. Estuvieron por espacio de un día y
una noche completos en la granja de una familia campesina muy
humilde.
En
el automóvil, retornando a la ciudad, el padre preguntó a su
hijo
- ¿Qué
te pareció la experiencia?
-
Buena,
contestó el hijo con la mirada puesta a la distancia.
-
Y...
¿qué aprendiste?, insistió el padre...
El
hijo contestó:
- Que
nosotros tenemos un perro y ellos tienen cuatro. Nosotros tenemos una
piscina con agua estancada que llega a la mitad del jardín... y
ellos tienen un río sin fin, de agua cristalina, donde hay
pececitos, berro y otras bellezas. Que nosotros importamos linternas
del Oriente para alumbrar nuestro jardín...mientras que ellos se
alumbran con las estrellas y la luna. Nuestro patio llega hasta
la cerca...y el de ellos llega al horizonte. Que nosotros compramos
nuestra comida;...ellos, siembran y cosechan la de ellos. Nosotros
oímos CD's... Ellos escuchan una perpetua sinfonía de pericos,
ranas, sapos, y otros animalitos.... todo esto a veces dominado por
el sonoro canto de un vecino que trabaja su monte.

Nosotros
cocinamos en estufa eléctrica...Ellos, todo lo que comen tiene ese
glorioso sabor del fogón de leña. Para protegernos nosotros vivimos
rodeados por un muro, con alarmas....Ellos viven con sus puertas
abiertas, protegidos por la amistad de sus vecinos. Nosotros vivimos
conectados al celular, a la computadora, al televisor... Ellos, en
cambio, están "conectados" a la vida, al cielo, al sol, al
agua, al verde del monte, a los animales, a sus siembras, a su
familia.
Especialmente
papá, vi que ellos tienen tiempo para conversar y convivir en
familia. Tú y mamá tenéis que trabajar todo el tiempo y casi nunca
os veo y rara es la vez que charláis conmigo.
El
padre quedó impactado por la profundidad de su hijo...y entonces el
hijo terminó:
Gracias
papá, por haberme enseñado lo pobres que somos! Por enseñarme lo
ricos que podríamos llegar a ser.
Cada
día estamos mas pobres de espíritu y de apreciación por la
naturaleza que son las grandes obras de nuestro creador. Nos
preocupamos por TENER, TENER, TENER Y MÁS TENER en vez de
preocuparnos por SER. Aprendamos a disfrutar lo poco que tenemos y
veras cuan afortunado eres de tener lo que tienes.
Herman
Hesse